Una empresa de Baja California que tiene su estructura legal en orden no es que no enfrente riesgos, pero se convierte en una empresa que cuando los riesgos se materializan, porque siempre se materializan en algún momento, tiene los documentos correctos, los representantes con facultades suficientes y vigentes y los mecanismos de resolución acordados. Esa posición vale más que cualquier contrato ganado a bajo precio.